Un millar de pacientes de la Costa Tropical y la Alpujarra se beneficia del envío de medicamentos a domicilio

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La labor desarrollada desde la Unidad de Farmacia del Área de Gestión Sanitaria Sur de Granada es una de las más desconocidas para la ciudadanía jugando sin embargo un papel fundamental en el día a día de los centros sanitarios, también en la respuesta sanitaria que están dando sus profesionales ante la pandemia por covid-19.

 Desde comienzos de marzo el equipo de Farmacia del área, compuesto por 5 farmacéuticos, 2 enfermeras, 6 técnicas de Farmacia, 3 administrativas y un celador, reorientaron gran parte de su trabajo para dar respuesta a las nuevas necesidades y condiciones sanitarias que la pandemia han impuesto.

 Así, una de las primeras medidas implantadas ha sido el envío de medicamentos de dispensación hospitalaria a domicilio. Esta medida comenzó a funcionar el 17 de marzo con el fin de evitar desplazamientos de los pacientes al hospital, minimizando de esta manera los riesgos de contagio. Para ello, cada día, se contacta telefónicamente con los pacientes que van a requerir medicación y se les informa del nuevo sistema de dispensación a la vez que se comprueban los datos para el envío y se les ofrece la posibilidad de asesoramiento farmacéutico telefónico ante cualquier duda o problema que se les presente en relación a su tratamiento.

 Una vez preparada la medicación y validada por parte de los farmacéuticos tras la revisión de la historia clínica actualizada del paciente, se envía a domicilio mediante un servicio de mensajería diario que la recoge y realiza el reparto con las máximas condiciones de seguridad. Para ello, la unidad dispone de neveras donadas por la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria que garantizan el mantenimiento de la cadena de frío en aquellos medicamentos termolábiles y aseguran que la medicación llegue al paciente en óptimas condiciones.

 Esta actividad tiene una gran complejidad logística debido a la dispersión geográfica del Área Sanitaria Sur de Granada, que abarca la Alpujarra y la costa granadina. Cada día se realizan alrededor de 50 y más de 1.700 los realizados durante el tiempo en que lleva desarrollándose esta medida de la que se han beneficiado 1.054 pacientes ahorrándose el desplazamiento al hospital y minimizando el riesgo de contagio.

 Así mismo, este servicio de distribución domiciliaria de medicamentos se realiza también a pacientes en tratamiento en el Hospital Clínico San Cecilio que se encontraban en el área Sur de Granada en el momento en que se decretó la situación de alarma. Con el fin de evitarles desplazamientos, un celador conductor del área se encarga de recoger la medicación en el Hospital granadino para distribuirla luego al domicilio del paciente a través del sistema de envío de medicación de la Unidad de Farmacia de Motril.

 Con la implantación de este sistema de envío a domicilio, la dispensación presencial ha quedado reducida a los tratamientos correspondientes a pacientes ambulatorios oncológicos y hematológicos que por necesidades clínicas tienen que acudir al hospital de día o a consulta presencial. En esos casos, al ser pacientes considerados de alto riesgo, se envía a dichas consultas la medicación con el fin de eliminar desplazamientos dentro del centro.

 Igualmente, durante momentos de desabastecimiento, la Unidad de Farmacia se encargó de la elaboración y reenvasado de solución hidroalcohólica para proveer de la misma a los profesionales de todos los centros del área sanitaria y mantener una adecuada higiene de manos.

 La  aportación de este equipo de profesionales en el ámbito de los tratamientos a los pacientes con COVID-19  está siendo igualmente fundamental, ya que además de mantener un exhaustivo y estricto control del stock de medicamentos existentes y una adecuada previsión de necesidades, es necesario realizar una gestión de solicitudes individuales por cada paciente, acondicionar la medicación en dosis unitarias y elaborar fórmulas magistrales de aquellos fármacos que requieren administración por sonda nasogástrica para pacientes ingresados en la unidad de cuidados intensivos.

 Todo ello, además de conllevar gran complejidad en la gestión, ha necesitado de una importante tarea de formación e información tanto a pacientes – en el caso de la dispensación a domicilio- resolviendo sus dudas y dificultades vía telefónica, como a profesionales, notificando cualquier cambio en las presentaciones habituales del medicamento, ayudando a evitar errores en la administración o sirviendo de apoyo y soporte en la protocolización sobre prescripción y administración de medicamentos, en definitiva velando por la seguridad del paciente teniendo en cuenta en todo momento las directrices generales en torno a la pandemia.