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La Guardia Civil ha puesto a disposición judicial a un vecino de Molvízar, un hombre de cincuenta años de edad con antecedentes policiales, como presunto autor de un delito de maltrato animal al descubrir que estaba dejando morir de hambre y de sed a uno de sus perros.

La patrulla del Seprona de la Guardia Civil de Motril descubrió en una inspección rutinaria en un cortijo del término municipal de Molvízar que el ahora investigado poseía 18 perros de raza dogo argentino, sin microchip, cartilla sanitaria y las mínimas medidas higiénico sanitarias.

Pero el motivo de que este individuo haya sido investigado por un presunto delito de maltrato animal es que los agentes encontraron a uno de esos perros, con numerosos tumores, extremadamente delgado, abandonado en un cubil sin comida ni agua y sin haber recibido el más mínimo cuidado veterinario.

El investigado ha reconocido que abandonó al perro porque ya no le servía para cazar.

La Guardia Civil ha recogido el perro enfermo y lo ha dejado en depósito en un refugio de animales para que el perro pueda ser alimentado y reciba tratamiento veterinario.

Cambios en la protección penal de los animales 

La Guardia Civil recuerda que el Código Penal contempla que maltratar o abandonar injustificadamente a un animal en condiciones que pueda peligrar su vida o su integridad, puede ser constitutivo de delito.

Además de la pena de prisión, a todo aquel que maltrate o abandone a un animal podrá imponérsele la pena de inhabilitación especial para el ejercicio de profesión, oficio o comercio que tenga que relación con animales y para su tenencia.