El Seprona de la Guardia Civil y Agentes de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía vigilan el acceso de motos todoterreno a los montes públicos

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Ante el aumento de grupos de moteros que acceden a los montes públicos de la provincia de Granada, sobre todo a los parques naturales como el de la Sierra de Huétor o el de Sierra Nevada, durante los fines de semana, y que lo hacen sin respetar la legislación vigente, causando daños al medio ambiente, daños que en algunos casos pudieran ser considerados como delito medioambiental, el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil y Agentes de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía de Granada han decidido coordinarse e incrementar la vigilancia sobre las motos todoterreno cuando acceden a estos espacios protegidos.

El primer dispositivo de vigilancia y control de motos todoterreno se desplegó el pasado fin de semana, durante los días 7 y 8 de marzo, en el espacio natural protegido del Parque Natural de la Sierra de Huétor y en los montes cercanos. En él participaron patrullas del SEPRONA de la Guardia Civil de Granada y los Agentes de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía de la provincia de Granada, que además ha contado con el apoyo del helicóptero de la Unidad Aérea de la Guardia Civil de Granada.

El dispositivo tenía como finalidad controlar e identificar a todo aquél motociclista que circulara campo a través, fuera de las zonas de paso de estos vehículos y que cometieran irregularidades en materia de protección del entorno.

El Reglamento Forestal de Andalucía recoge en su artículo 104 que “se autoriza con carácter general el uso recreativo de los montes públicos siempre que se realice de tal manera que no se produzcan ruidos ni actividades susceptibles de perturbar el disfrute o utilización por parte de otros usuarios, ni se derive riesgo para la conservación del medio natural o alteración grave de los hábitos de la fauna silvestre (…)”. Por lo que “se prohíbe en los montes públicos la circulación de motocicletas, automóviles y demás vehículos a motor campo a través, por cortafuegos, vías forestales de extracción de madera, vías pecuarias, cauces secos o inundados, y con carácter general, fuera de las vías expresamente previstas para dichos vehículos (…)”.

El incumplimiento que hacen de esta normativa algunos pilotos, genera la erosión del suelo, aparecen numerosos regueros de rodadas que pueden destruir la flora existente, incluida aquella que está catalogada como endémica de la zona, y provocan molestias y desplazamientos de la fauna existente que pueden resultar muy perjudiciales para el desarrollo de las distintas especies.

Aunque este ha sido el primer dispositivo coordinado entre Guardia Civil y Agentes de Medio Ambiente, el pasado día 11 de enero el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil de Granada ya denunció a los promotores de una ruta motera “offroad” no autorizada que concentró a más de cien motocicletas que durante muchos momentos transitaron fuera de las vías expresamente previstas para la circulación de vehículos a motor por espacios protegidos como la Dehesa de Santa Fe.