El rastrillo de la AECC traslada a la sociedad motrileña un mensaje contundente sobre el cáncer

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Nunca antes un pequeño rastrillo solidario fue capaz de expresar tanto y de manera tan contundente. En su propia sede y con una limitadísima entrada, que cumple a rajatabla el aforo condicionado por el Covid, la sección local de la Asociación Española Contra el Cáncer ha vuelto a instalar su tradicional rastrillo benéfico, con la finalidad de seguir obteniendo fondos con que aportar un importantísimo grano de arena para la investigación sobre el cáncer y, con una especial incidencia, la atención directa a enfermos y familiares, tanto desde el punto de vista asistencial como psicológica e incluso logística, fisioterapia, coordinación de oncología, etc..  : “Son muchos los frentes en los que trabaja esta asociación, a cuyos miembros y voluntarios nunca me cansaré de felicitar porque su trabajo, pese a ser silencioso y anónimo, es necesario e imprescindible”, decía la alcaldesa de Motril Luisa María García Chamorro, quien ha visitado la sede junto a la teniente de alcalde de Acción Social, Inmaculada Torres Alaminos.

En efecto, la primera edil reconoce que el devenir de la pandemia del Covid ha situado esa lucha social contra el cáncer en un segundo plano “pero no podemos olvidarnos de la que es una enfermedad con muchos miles de pacientes en nuestro país y millones en todo el mundo, al tiempo que provoca situaciones muy difíciles en las familias”, decía García Chamorro. En relación a ello, la alcaldesa ha vuelto a asumir la llamada solidaria que, durante todo el año, emana del gran equipo de personas que forman parte de la asociación, a nivel de Motril, a fin de que la ciudadanía siga colaborando activamente en sus diferentes convocatorias, como la del popular rastrillo en el que se pueden adquirir, a muy módicos precios, piezas de todo tipo realizadas de modo artesanal y desinteresado por personas de la propia asociación y fuera de ella.

La teniente de alcalde de Acción Social, Inmaculada Torres Alaminos, suscribía ese llamamiento y destacaba el trabajo de miembros, socios y voluntarios de la AECC en Motril: “su constancia, empeño e ilusión nos conmueven y nos sirven de ejemplo porque, además, sin ellos la situación para muchísimos enfermos y sus familias sería radicalmente distinta. Tenemos la obligación moral de apoyarlos al máximo, tanto desde el propio ayuntamiento como a pie de calle”, decía la teniente de alcalde.

Es más, la propia presidenta local, María Dolores Martín explica partir siempre de algo evidente: “la generosidad de los motrileños que siempre han respondido, masivamente, a nuestros llamamientos”. Eso sí, Martín reconoce que en plena pandemia de Covid las dificultades para los enfermos de cáncer se han multiplicado, constituyendo un auténtico problema porque la enfermedad está ahí y afecta a un tanto por ciento muy elevado de la población española y motrileña. “No nos olvidemos de los pacientes, ni de sus familias, por lo que algo tan simbólico como comprar un detalle en nuestro rastrillo es un gran gesto hacia quienes más lo necesitan”.

El rastrillo está abierto de lunes a viernes de 10 a 13 horas, en su sede de calle Nueva de Motril, atendido por voluntarios de la propia asociación.