El comité de empresa y la junta de personal del Ayuntamiento de Motril espera que el equipo de gobierno incluya en el presupuesto de 2023 sus propuestas

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El pasado 28 de noviembre, el equipo de gobierno llevo a aprobación inicial el presupuesto municipal para el año 2023 con la particularidad, de que es el primero en la historia que no ha sido negociado en materia de personal con los representantes de los trabajadores, y consecuentemente, impone de manera unilateral su modelo en materia de gestión de personal y de servicios públicos municipales mediante el cual, muestra su clara voluntad de continuar con el desmantelamiento de la administración municipal y de los servicios públicos que se prestan desde la casa consistorial.

Desde que se aprobara en el año 2012 la Ley de racionalización de gasto público, y consecuentemente el plan de ajuste municipal, la plantilla municipal ha sufrido una reducción de efectivos en torno al 40%, efectuándose un vaciamiento de los servicios municipales, y un deterioro de los servicios que se prestan a la ciudadanía, basta con salir a la calle, o intentar dirigirse a la administración en el ejercicio de un derecho de cualquier ciudadano, para constatar dicha situación.

Así día de hoy:

  • La plantilla destinada a labores de limpieza, es tan escasa que apenas se pueden garantizar unas condiciones de salud mínimas en nuestra ciudad, aunque para estas labores en la actualidad se haya procedido a la privatización parcial de este servicio con la contratación de dos empresas externas, mientras es habitual ver calles que no se barren durante semanas, muebles acumulados junto a contenedores, contenedores de papel y envases desbordados, centros municipales incluidos colegios donde solo se pueden garantizar la limpieza de baños, e incluso basura sin recoger por la ausencia de vehículos. Todo ello mientras una plantilla cada vez mas envejecida en un acto de responsabilidad individual, se afana día a día en prestar un servicio a sus vecinos en las mejores condiciones que pueden.
  • El servicio de mantenimiento municipal, no cuenta con electricistas o fontaneros, y ha reducido su plantilla en más de la mitad de sus efectivos, viendo los ciudadanos como permanecen farolas fundidas, socavones, señales de tráfico tumbadas, pasos de peatones sin pintar, baldosas rotas… en sus calles durante semanas e incluso meses. Mientras tanto, y con los efectivos que cuentan, los compañeros se emplean a fondo para que estas mermas en los recursos afecten lo menos posible al servicio diario que prestan a sus vecinos.
  • La plantilla de jardines se ha visto reducida en la misma proporción que el resto de servicios, procediéndose a la privatización de este servicio mediante la contratación de varias empresas, aunque es frecuente ver por nuestra ciudad, jardines llenos de maleza, arboles sin podar, y suciedad en los jardines mientras que los pocos efectivos municipales con los que cuenta el área, se ven obligados a soportar cada vez mas carga de trabajo y peores condiciones laborales.
  • Los ciudadanos ven retrasados sus procedimientos administrativos urbanísticos, de apertura, tributarios… durante meses.
  • Las colas de atención en los servicios municipales obligan a los ciudadanos a destinar horas de espera para efectuar gestiones cotidianas como realizar un pago, presentar una queja, realizar una inscripción… consecuencia de la escasez de personal de atención.
  • Idéntica situación sufre el servicio de Seguridad Ciudadana. La amortización de puestos de trabajo en Policía Local ha llevado a este servicio a no cumplir siquiera con el ratio policía-agente que fija la Junta de Andalucía, estando el servicio ordinario en claro riesgo. Esta situación ordinaria, se ve agravada durante los fines de semana, turno de noche o celebración de eventos multitudinarios, durante los cuales los compañeros, solo desarrollan su labor en una clara situación de riesgo para ellos mismos, sino que no están en disposición de garantizar la seguridad de los asistentes a estos actos, o durante los turnos de noche o fines de semana.
  • La falta de monitores deportivos, tiene como consecuencia la reducción de las plazas en las escuelas deportivas municipales incluida la de verano. Como consecuencia que algunos clubes privados o gimnasios, estén haciendo su agosto con el consecuente sobrecostes para los ciudadanos.
  • La Charca de Suárez lleva padeciendo cierres intermitentes durante todo el año. Incluso esta Navidad va a estar varios días cerrada.

Este modelo de gestión basado en la reducción de plantilla y privatización de servicios municipales, evidentemente, tiene como consecuencia una merma en la calidad de los servicios que se prestan a los ciudadanos y un incremento de los costes que los ciudadanos pagan por estos servicios.

Frente a este modelo, los representantes de los trabajadores presentamos otro modelo basado en unos servicios públicos de calidad, con recursos suficientes, y gestionados de forma eficaz a través de los técnicos municipales. Servicios, gestionados bajo criterios de efectividad y calidad frente a los criterios políticos impuestos por los cargos de confianza elegidos a dedo por las sucesivas corporaciones, y puestos al frente de áreas anteponiendo los intereses del aparato político de turno frente al interés general de la ciudadanía.

Jamás, en la historia, se ha visto un ayuntamiento tan vaciado de contenido consecuencia de la destrucción de empleos municipales, y jamás en la historia, han estado menos justificadas la merma en derechos laborales del personal municipal como en la actualidad. Máxime, cuando el actual equipo de gobierno se afana en gritar a los cuatro vientos que el Ayuntamiento, no tiene deuda municipal, hecho, que tampoco es cierto, y así lo desmiente el Interventor municipal en su informe.

Durante mas de 10 años, los ciudadanos y trabajadores municipales hemos pagado los desmanes políticos que llevaron al Ayuntamiento de Motril a una situación de endeudamiento que obligo a reducir salarios, suspender derechos y destruir empleo. Saneadas las arcas municipales y finalizado el plan de ajuste a 31 de diciembre de 2022, los trabajadores municipales entendemos que se debe de iniciar un nuevo periodo en el que se restituya esta situación de deterioro de los servicios municipales, redimensionando la plantilla municipal mediante un plan de contrataciones, y procediendo a la restitución de derechos en suspenso durante más de 10 años.

En este sentido, los representantes de los trabajadores, Comité de Empresa y Junta, hemos realizado alegaciones a los presupuestos, solicitando que se tengan en cuenta las medidas propuestas por la plantilla municipal, y por tanto, se retome de manera urgente la negociación colectiva y se proceda a la modificación del capítulo I del presupuesto para el año 2023.

Entre las propuestas realizadas, cabe destacar:

  • Crear una partida presupuestaria que contemple la cobertura de vacantes en los servicios básicos municipales y que esta se realice con dotación para todo el año y no solo a un día como se incluye en la actualidad.
  • Dotación presupuestaria para cubrir el resultado del proceso de valoración de puestos de trabajo que se está realizando actualmente.
  • Puesta en marcha de un proceso claro y transparente de promoción horizontal que permita el acceso a los puestos de trabajo mediante los principios de igualdad, mérito y capacidad, que supere el sistema actual arbitrario basado en los dedazos y la discrecionalidad.
  • Creación de partidas presupuestarias que garanticen el cumplimiento de los acuerdos pactados entre parte desde el año 2018 (SERCLA, valoración de puestos, restitución de derechos congelados o en suspenso, promociones internas, …)
  • Recuperación de las ayudas sociales que fueron eliminadas como consecuencia del Plan de Ajuste municipal.
  • Estabilización de los compañeros y compañeras sujetos a programas financiados externamente que llevan años cubriendo las plazas de forma precaria.

Confiando en la buena voluntad de las partes, y por tanto, con la esperanza de que se incluya en el presupuesto municipal las propuestas de los trabajadores y trabajadoras, quedamos emplazados a la fecha de aprobación definitiva de los presupuestos, haciendo un llamamiento a la plantilla municipal, para que acompañe ese día a sus representantes.