El barrio de La Fabriquilla evocará sus fiestas con un guiño a la tradición popular azucarera motrileña

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El barrio de La Fabriquilla, uno de los más definidos urbanísticamente de la ciudad, se queda este año sin sus fiestas anuales; como el resto del municipio. Pero tanto su asociación de vecinos como el área de Participación Ciudadana del Ayuntamiento de Motril desean que, al menos, los festejos tengan una presencia simbólica en la vida cotidiana de sus habitantes, durante el próximo fin de semana.

Las fiestas de La Fabriquilla, que nacieron hace lustros con un guiño a la tradición popular azucarera motrileña, tuvieron como elemento humano simbólico la figura del “follargo” (temporeros que llegaban a Motril para la recolección de la caña de azúcar, hasta bien avanzada la segunda mitad del siglo XX). Con este recuerdo como telón de fondo, el cartel de la celebración cuasi virtual de este año recupera la estampa añeja de la zafra que finalizaba normalmente en mayo y algunas veces en junio. Dicho cartel será facilitado a los vecinos que así lo deseen para que figure en la decoración de sus balcones y puedan participar en el concurso organizado al efecto, tal y como se hizo recientemente en el barrio de San Antonio también con motivo de sus fiestas.

“Evidentemente no se pueden realizar celebraciones populares, pero los vecinos sí pueden evocar sus fiestas de una manera simbólica, recordad que el barrio es fiel a sus señas de identidad y que sabe lucirlas incluso en los momentos más complicados”, decía la teniente de alcalde de Participación Ciudadana, Inmaculada Torres Alaminos, durante la presentación de estas actividades alegóricas que darán color a La Fabriquilla durante el fin de semana.

Por su parte, la presidenta de la Asociación de Vecinos de La Fabriquilla, Estefanía Dueñas, invitó a los vecinos a sumarse a esta conmemoración tan especial: “pedimos la colaboración y a que todos recordemos que en estos días hubiésemos vivido unos días muy bonitos con nuestras fiestas”.

Un jurado recorrerá el barrio y visitará, a domicilio, a los participantes, a partir de las 12 del mediodía del sábado, y a partir de ahí elegirá a los ganadores del concurso de engalanamiento, que tendrá como premio un lote de productos alimenticios. Para los disfraces, cada pequeño (hasta los 14 años) recibirá un detalle por participar, además del premio para el mejor consistente en un lote de material escolar. Igualmente, para los artistas que participen en lo convocado para ellos habrá un galardón especial para el más destacado.