El Ayuntamiento acomete la regeneración completa de la pradera deportiva del campo de fútbol Escribano Castilla

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El área de Parques y Jardines ha llevado a cabo la regeneración completa de la pradera deportiva del campo de fútbol Escribano Castilla, a través de la adjudicación de un contrato por importe de 9.256,50 euros. El informe técnico justificaba la necesidad de la contratación, dado que las praderas deportivas son un tipo de césped que requiere de un mantenimiento intensivo y una serie de labores anuales de gran importancia, a través de las cuales se garantiza un estado idóneo para la práctica de actividades deportivas sobre hierba.

Entre las labores más importantes está la regeneración de la pradera que es la consecución de una aireación y escarificado, seguida de una resiembra y recebo con arena fina de río. En el caso de Motril, estas labores se realiza a final de año, debido a cuestiones climatológicas, y aprovechando la parada de actividad en el estadio.

La operación de escarificado está enfocada a eliminar el fieltro, una capa superficial de 1 ó 2 centímetros de espesor que se forma con restos de hojas, raíces y tierra suelta. Esta capa es impermeable y no permite el paso de agua y nutrientes al terreno, además de ser un foco de creación de hongos. Con el escarificado se rompe y elimina parte del fieltro mediante el arañado superficial del terreno con máquinas especializadas o manualmente mediante rastrillos. La escarificadora a emplear además de las cuchillas o mecánicos de corte vertical deberá de llevar un rastrillo con púas flexibles para recoger el forraje que ha dejado la máquina en superficie.

El aireado es una operación dirigida a evitar la compactación y oxigenar en profundidad el terreno, para que el sistema radicular pueda realizar el intercambio de gases con normalidad y para aumentar el drenaje. Esta operación se realiza mediante la inclusión de pinchos, ya sea manualmente, mediante horcas, o mecánicamente mediante rulos con púas. La profundidad de aireado será al menos 10 centímetros si se realiza con pincho macizo y de 5 centímetros con pincho hueco o sacabocados.

Tras las labores anteriormente descritas se ha procedido a la resiembra y al aporte de arena –en la que se han empleado 48 toneladas de lima o arena fina de rio- y, finalmente, y el abonado, tiene como fin aportar al terreno los nutrientes necesarios.