El AGS Sur de Granada inicia el proceso de acreditación como centro sanitario comprometido contra la violencia de género

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El Área de Gestión Sanitaria (AGS) Sur de Granada ha comenzado el proceso de acreditación como centro sanitario público especializado en violencia de género, según el programa impulsado por la Consejería de Salud y Familias de la Junta de Andalucía, a través de la Dirección General de Salud Pública y Ordenación Farmacéutica.

El AGS Sur de Granada cuenta con un ‘Equipo de Atención a la Mujer para el abordaje de Situaciones de Violencia de Género’ constituido por dos enfermeras y una trabajadora social. Igualmente, una Comisión para la Prevención de la Violencia de Género’ integradada por más de 15 profesionales sanitarios y no sanitarios de ambos niveles de atención, primaria y hospitalaria, trabajan implicados en la lucha, la erradicación y la prevención de la violencia de género.

Participar en el proceso de acreditación de Centros Comprometidos contra la Violencia de Género es una oportunidad para evaluar el grado de implantación de las actuaciones en el abordaje de la violencia de género, identificar las buenas prácticas y establecer medidas de mejora.

Se trata de un programa de acreditación que comenzó su andadura con el pilotaje en la Agencia Sanitaria Alto Guadalquivir, y en el que actualmente trabajan 13 centros del Sistema Sanitario Público Andaluz entre los que se encuentra el AGS Sur de Granada, que recientemente ha recibido la certificación de calidad como Institución Sanitaria, la primera en Andalucía en esta modalidad.

Muchas de las mujeres expuestas a violencia de género buscan ayuda en los servicios sanitarios, principalmente en Atención Primaria, lo que sitúa a los profesionales del ámbito sanitario en una posición de privilegio para detectar y abordar este tipo de violencia. En este contexto, el programa de acreditación constituye una herramienta de apoyo importante ya que permitirá dar un impulso en la especialización de los centros sanitarios en violencia de género, al objeto de que cuenten con profesionales formados, entrenados y sensibilizados ante este problema de salud.

El objetivo final pasa porque los centros incorporen medidas de calidad para la detección, intervención y coordinación de los casos o el seguimiento activo y continuado de las víctimas. Asimismo, se trata de promover buenas prácticas disminuyendo la variabilidad de la atención a las víctimas y fortaleciendo la lucha contra la violencia de género desde dentro del Sistema Sanitario Público de Andalucía.

Criterios clave y estándares

El proceso de acreditación para obtener el distintivo consta de cuatro fases -solicitud, autoevaluación, evaluación externa y publicación del resultado- . El mismo se inicia a través de la aplicación Belt-IA -Centros Comprometidos Contra la Violencia de Género de la Agencia de Calidad Sanitaria de Andalucía-.

A su vez, el programa se apoya en un Manual de Estándares que han sido definidos por profesionales expertos en el ámbito de la detección y abordaje de la violencia de género en el ámbito sanitario. Este manual ha sido coordinado por la Agencia de Calidad Sanitaria de Andalucía de la Fundación Progreso y Salud.

En total, se han establecido 31 estándares que se estructuran en torno a seis criterios clave de actuación -Formación, Proyección en el Entorno, Detección, Intervención, Coordinación y Seguimiento- que ofrecen las propuestas necesarias para trabajar con calidad en la atención a las víctimas de la violencia de género y contribuir a su erradicación.

Así, se recogen diferentes aspectos relacionados con la asistencia y la gestión de los centros, como son la formación de los profesionales; los sistemas de detección, intervención y seguimiento de casos; la coordinación con los equipos de atención individualizadas y las otras administraciones, así como la sensibilización, la prevención y el trabajo comunitario.

El proceso de acreditación permitirá reconocer el compromiso y la labor que realizan los profesionales del área sanitaria en la atención a las víctimas de violencia de género y permitirá que las mujeres puedan identificarlos como entornos seguros y especializados en los que depositar su confianza.