Desarticulado un clan familiar dedicado al cultivo y procesado de marihuana tras desmantelar dos fincas rústicas en las que se intervinieron seis armas largas de fuego

35
Publicidad

Agentes de la Policía Nacional en una operación conjunta con la Guardia Civil y Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria, han desarticulado un clan familiar dedicado, presuntamente, al tráfico de sustancias estupefacientes, concretamente al cultivo y procesado de marihuana para su posterior distribución. Por el momento han resultado detenidas dos personas de nacionalidad española y se siguen las pesquisas para la localización de una tercera.

Los diferentes órganos de coordinación con los que cuentan las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, alertaron de que tanto la Policía Nacional a través del Grupo de Estupefacientes de la Comisaría de Motril, como la Guardia Civil a través del Equipo de Investigación del Puesto de Salobreña y el Servicio de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria a través del Grupo I de Contrabando de Motril, se encontraban desarrollando sendas investigaciones centradas en una finca rústica ubicada en la localidad granadina de Jete que se estaría utilizando como centro de producción de marihuana a gran escala. El objetivo de todas estas unidades se había centrado en constatar y desmantelar dicha actividad ilícita, optándose por desarrollar la investigación de forma conjunta por los tres cuerpos.

La investigación, bajo los nombres “Operación Campana”, “Operación Gindaverde II” y “Operación DAVA”, se había iniciado el pasado año 2021 tras recibir cierta información que apuntaba a la intensa actividad desarrollada en una vivienda rústica situada en el término municipal de Jete en relación con el cultivo a gran escala de cannabis en su modalidad sativa. Una vez determinada la ubicación exacta de la finca rústica, las siguientes gestiones se centraron en determinar su titularidad y en constatar la veracidad de la ilícita actividad, así como en la identificación de las personas encargadas de explotar y gestionar dicha plantación.

Las vigilancias y operativos practicados revelaron que la familia estaba relacionada con una segunda finca a la que igualmente habrían extendido esta actividad, desarrollándose, en ambas, actividades de cultivo exterior de marihuana, así como que en ambas edificaciones existían diversos inmuebles que presentaban indicios evidentes de albergar en su interior plantaciones de tipo indoor de dicho estupefaciente.

Una vez concluidas las pesquisas, agentes de los tres cuerpos registraron las fincas investigadas lo que les permitió localizar dos plantaciones indoor de cannabis sativa, una de ellas constituida en un zulo bajo uno de los inmuebles, las cuales contaban con todos los elementos necesarios para favorecer su producción, y que, además, se encontraban conectadas de forma ilegal a la red pública de electricidad. También descubrieron otras dos plantaciones exteriores de marihuana y detuvieron a dos de sus presuntos miembros.

Los registros vinieron a constatar la completa autonomía del clan familiar para la producción de dicha droga, puesto que las instalaciones disponían de habitáculos para el deshoje, secado y envasado de marihuana, contando, además, con la maquinaria específica para realizar dichas actividades. De hecho, se incautaron más de seis kilos de cogollos ya envasados al vacío, listos para su distribución, así como la maquinaria reseñada y seis armas largas de fuego, concretamente cuatro escopetas y dos rifles con abundante munición. Por otro lado, el número final de plantas intervenidas, que no fue lo más relevante de la intervención, superó las 100 y se siguen las pesquisas para la detención de un tercer miembro del clan. La autoridad judicial ya ha sido informada del resultado de la investigación.