El Servicio Provincial de Costas evalúa los daños de los últimos temporales en las playas del litoral granadino

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El subdelegado del Gobierno en Granada, José Antonio Montilla, ha acompañado esta mañana a los técnicos del Servicio Provincial de Costas en las visitas que, desde ayer, se están realizando a distintos puntos del litoral granadino para evaluar sobre el terreno los daños ocasionados en las playas por el último temporal de lluvia y viento.

Estas inspecciones técnicas tienen como objetivo recabar información detallada sobre el estado de la costa tras los episodios de meteorología adversa registrados en los últimos días, que han provocado alteraciones en el perfil de las playas y desplazamientos de arena, así como afecciones en infraestructuras litorales.

El subdelegado, acompañado por la alcaldesa de Albuñol, María José Sánchez, ha explicado que “se trata de una evaluación inicial que tendrá que ser completada más adelante, pues para la semana que viene se han anunciado nuevos temporales y habrá que esperar a que pasen para tener un diagnóstico definitivo de daños”. Según ha señalado, esta labor permitirá elaborar un informe técnico que será remitido al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico con el fin de solicitar ayudas económicas destinadas a las actuaciones de emergencia que se consideren necesarias.

Aunque el episodio de temporal asociado a la borrasca Kristin no ha finalizado y aún persiste un fuerte oleaje, con alturas significativas cercanas o superiores a los tres metros, se ha realizado una primera identificación, de forma preliminar, de los principales daños registrados en el litoral de la provincia de Granada, que se concentran fundamentalmente en dos zonas.

En primer lugar, en la playa de El Pozuelo se ha constatado una pérdida significativa de sedimentos en el tramo situado frente al paseo marítimo, quedando parcialmente al descubierto el muro de apoyo del antiguo paseo y otras estructuras previas. Asimismo, el temporal ha provocado una intensa basculación de arenas y sedimentos hacia el extremo de levante de la playa, generando un escalón y un acusado retroceso a lo largo de todo el frente de poniente. A estos efectos se suman diversos desperfectos derivados del alcance y remonte del oleaje, que han afectado a caminos adyacentes, pasarelas y mobiliario existente en la zona.

La segunda área afectada se localiza en el entorno de la Punta del Santo, donde se ha producido una importante pérdida de sedimentos, arrastrados y transportados hacia la playa de Poniente. Este proceso ha ocasionado un retroceso del frente de playa y la formación de escalones de altura variable entre el espigón y la propia Punta del Santo. La virulencia del oleaje, con alturas puntuales que han alcanzado hasta los seis metros, ha sido tal que ha llegado a desplazar algunas piezas del morro del espigón, de hasta diez toneladas de peso, así como a arrancar la baliza de señalización marítima (cardinal) situada en su extremo.

Por el contrario, la zona situada a poniente del espigón apenas ha resultado afectada, manteniéndose estable el frente de playa alcanzado tras la construcción de esta infraestructura. No se han registrado afecciones relevantes ni se han reproducido los escalones de más de un metro de altura que se producían de forma recurrente tras episodios de temporal antes de la ejecución del espigón.

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