El Ayuntamiento de Motril y Cruz Roja Española ponen en marcha la XXIII Escuela Social de Verano 2020

78
Publicidad

La Escuela Social de Verano 2020, subvencionada por la Consejería de Igualdad y Política Social de la Junta de Andalucía y que realiza el Ayuntamiento de Motril en colaboración con Cruz Roja, arrancó ayer su XXIII edición. Las Escuelas Sociales de Verano se desarrollarán durante la segunda quincena de julio y el mes de agosto en horario desde las 9:30 horas hasta las 14 horas de forma escalonada. Motril contará con la escuela ubicada en el centro de educación infantil y primaria San Antonio, donde se ofertarán 20 plazas para menores de la zona de San Antonio, y la situada en el centro de educación infantil y primaria Pablo Ruiz Picasso para menores de los barrios de Varadero y Santa Adela para los que se ofertan 30 plazas.

La teniente de alcalde de Acción Social, Inmaculada Torres, ha explicado que el cometido principal del Área de Acción Social es colaborar con Cruz Roja Española en “la consecución de los objetivos comunes del proyecto socioeducativo específico”, entre los que se encuentran, dinamizar el ocio y el tiempo libre de la población infantil a través de las alternativas socio-educativas transmisoras de valores solidarios, cívicos, desde una perspectiva creativa, sana y educativa, y garantizar una alimentación, a lo largo de un mes y medio, a través de tres comidas diarias, favoreciendo hábitos saludables.

Torres ha incidido en que el programa persigue también favorecer la integración social, como vehículo de prevención de problemáticas sociales, facilitar un espacio de ocio alternativo accesible a todos los menores de la zona, donde disfruten de actividades acuáticas y excursiones todas las semanas, y desarrollar actividades coordinadas con Servicios Sociales Comunitarios. Del mismo modo, se busca facilitar herramientas para incrementar las habilidades sociales, de comunicación y favorecer una conducta pro-social. Otra finalidad es servir de apoyo para las familias, asesorando, informando e implicando a madres y padres en el proyecto socio-educativo y vital de sus hijos e hijas; y al mismo tiempo posibilitando la conciliación de la vida laboral y familiar.

La responsable municipal ha señalado que el Área de Acción Social aporta a las distintas escuelas 14 trabajadores de diferentes perfiles, entre los que se encuentran maestros, educadores, psicólogos, monitores/as de la Red Municipal de Ludotecas, además de otros profesionales técnicos. Todos ellos ofrecerán a los menores en riesgo de exclusión social, un programa de actividades completo, cuyo objetivo es fomentar el ocio y el tiempo libre de manera saludable en el período estival, favoreciendo hábitos de alimentación e higiene saludables, valores de respeto, tolerancia y convivencia pacífica, habilidades sociales, el cuidado del medio ambiente y el bienestar emocional.

Como novedad, entre las actividades que el área de Acción Social va a desarrollar, destaca el apoyo socioeducativo, que tratará de paliar la desconexión con el ámbito escolar producida por la brecha digital y social durante el confinamiento. Estas escuelas se van a caracterizar, en gran medida, por las excepcionales e importantes medidas de seguridad y de higiene tan necesarias en estos momentos. Dichas medidas se han explicado detalladamente tanto a las familias como a los menores participantes, en reuniones anteriores al inicio de ambas escuelas sociales de verano.

Por su parte, el presidente de Cruz Roja Española en Motril, Gerardo Esteva, ha destacado la importancia de esta iniciativa, ya que suponen “una herramienta fundamental de apoyo a las familias” en la conciliación y corresponsabilidad de la vida laboral y familiar. Esteva ha destacado que el hecho de que, por primera vez, Cruz Roja será la encargada de dirigir, gestionar y coordinar, en colaboración con los Servicios Sociales del Ayuntamiento motrileño, la puesta en marcha y el desarrollo de las escuelas de verano.

El presidente local de Cruz Roja ha explicado que el programa de actividades y talleres se divide en cuatro grandes áreas: apoyo educativo, educación en valores, habilidades sociales y resolución de conflictos, y ocio y tiempo libre. Esteva ha explicado que los niños adscritos a las escuelas tienen una edad comprendida entre los 8 y los 12 años y que Cruz Roja ha contratado a seis monitores, distribuidos entre los dos centros donde se realizarán las actividades. Este personal cuenta con una formación específica en cuanto a las medidas preventivas y de seguridad a adoptar como consecuencia de la actual situación sanitaria.

El pasado lunes tuvo lugar un encuentro formativo entre trabajadores/as de Cruz Roja y el Área de Acción Social en el Centro Cívico de “La Matraquilla” en el que se favoreció la coordinación, comunicación y formación respecto a las recomendaciones de prevención e higiénico sanitarias a tener en cuenta durante el desarrollo de las Escuelas Sociales de Verano. Conforme a estas medidas, la metodología se ha diseñado de tal forma para que los menores participen en grupos de máximo 6 niños/as que no podrán encontrarse en ninguna actividad.

Asimismo, la entrada y salida al centro se realizará de manera escalonada. Los grupos estarán ubicados en aulas separadas y con kit de materiales individualizados. Cruz Roja tomará la temperatura y repartirá mascarillas a todos los menores antes de entrar al centro. Este año, además, la comida no se realizará en el centro, sino que los menores se la llevarán a casa.