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Los buzos del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas de la Guardia Civil han reanudado a primera hora de esta mañana  la  búsqueda del pescador que cayó en la noche del martes  desde un acantilado en Calahonda y que se tuvo que suspender ayer por falta de luz.

Según han informado fuentes de la Guardia Civil la búsqueda se ha iniciado un poco antes de las nueve de la mañana y los buzos van a ampliar el radio de acción por si el cuerpo  hubiera sido arrastrado por las corrientes a un sitio más apartado.

De igual forma, fuentes de la Policía Nacional han confirmado que diferentes agentes se encuentran rastreando las playas cercanas al suceso por si hubiera sido desplazado hacia alguna orilla. Y se encuentran tomando declaración en la comisaría motrileña a diferentes testigos del hecho, entre ellos una persona que lo acompañaba cuando éste desapareció.

Y por parte de la Policía científica del mismo cuerpo  se han tomado diferentes muestras de los vestigios dejados en el lugar por si hubiera que cotejarlos con el  ADN de cualquier persona que apareciera.

 La búsqueda se realiza desde la misma noche de la desaparición por parte de los bomberos de Motril que tuvieron oportunidad de bajar hasta el último sitio donde fue visto  y posteriormente por los  buzos de la Guardia Civil que estuvieron  buscando por toda  la zona y por las  numerosas cavidades que hay en el acantilado que en algunos puntos tiene más de 35 metros de profundidad.

De igual forma en las labores de rastreo han intervenido también voluntarios de Protección Civil y patrullas de a pie de la Guardia Civil y de  la Policía Nacional.

Los datos que se conocen según han apuntado a Efe el desaparecido es un varón de algo más de sesenta años y vecino de Motril, que frecuentaba la zona para pescar normalmente acompañado de otra persona.