Telemotril

Un hombre de 63 años fallece en plena calle de Motril, a pesar de los esfuerzos por salvarle la vida con RCP

La teniente de alcalde de Seguridad Ciudadana, María Ángeles Escámez, informaba que el pasado sábado sobre las 12:30 horas del mediodía, un bombero destinado en comisión de servicios en Motril, Fernando Cardona, transitaba por la calle Mercado Alto cuando, al pasar con su vehículo, observó a un hombre tirado en el suelo, y a una multitud de personas a su alrededor. Rápidamente se acercó para ayudar mientras llegaba una dotación de la Policía Local que procedió a cortar el tráfico rodado para desarrollar el habitual dispositivo en situaciones similares. 

Los agentes procedieron a colocar al ciudadano en posición lateral de seguridad, “pero al mirarlo a la cara, se le veían signos inequívocos de que esta sufriendo una parada carpió respiratoria, pues estaba con la piel morada y muy fría”, indicaba el bombero, quien fue el primero en iniciar maniobras de RCP (reanimación cardiopulmonar), por sus conocimientos en esta materia, durante bastantes minutos hasta que llegó una primera ambulancia del SEPES, momento en el que le fue colocada al ciudadano una vía para administrarle los medicamentos necesarios, mientras que entre todos hicimos relevos en las maniobras de RCP, seguidamente, se personó en el lugar del suceso una segunda ambulancia del 061, sin embargo, todos los intentos de reanimación no fueron suficientes para conseguir salvar la vida de este hombre, que era lo que todos deseábamos”.

Los agentes de la Policía Local y efectivos sanitarios comprobaron que se trataba de un hombre de 63 de años de edad con numerosos antecedentes cardíacos: había sufrido un infarto en 2016, tenía mal dos arterias y además era diabético.

María Ángeles Escámez subrayaba, “a pesar de todos los esfuerzos realizados, desgraciadamente no se pudo salvar la vida de este ciudadano, pero dentro del tremendo drama que supone el fallecimiento de una persona, sí podemos aprender y poner en valor la intervención humana y solidaria de este bombero motrileño que no dudó en poner en práctica su conocimiento en reanimación cardiopulmonar”, precisamente, tras la experiencia vivida, el bombero comentaba, “esta es la segunda vez que se me presenta una situación así, en la primera tuve que asistir a un compañero de Almuñécar que sufrió un infarto, pero hubo más suerte, y hace su vida diaria con normalidad, esta vez, lamentablemente no ha podido ser y el desenlace ha sido el peor, pero os animo a que nunca dudéis en ayudar, pues son maniobras que todos podemos realizar sin problema a ningún error o tipo de consecuencia legal”.

Escámez, para terminar, reiteraba su agradecimiento “a la imprescindible colaboración ciudadana, a las fuerzas locales de seguridad por su trabajo, a los servicios sanitarios actuantes, así como al bombero motrileño, Fernando Cardona, que actuó en el primer instante con toda su voluntad y conocimientos, en el intento de salvar una vida humana”.  

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