La alcaldesa de Motril, Luisa García Chamorro, ha recibido al director de la Zona Sur de Caja Rural, Evaristo Romero, junto con la concejal encargada del Área de Patrimonio Industrial Azucarero, Madelin Banqueri, para firmar la renovación de un convenio de colaboración para la consecución del Proyecto de Patrimonio Inmaterial sobre la Fábrica de Nuestra Señora del Pilar entre ambas instituciones.
El Ayuntamiento de Motril y Caja Rural Granada vuelven a firmar, por tercer año consecutivo, un convenio conjunto destinado a la consecución del Proyecto de Patrimonio Inmaterial relacionado con la Fábrica del Pilar con el cual se desarrollará una investigación antropológica e histórica, cubriendo así la necesidad de dejar constancia de la propia historia reciente de la sociedad motrileña a través de su rico patrimonio industrial para hacer posible la recuperación de la memoria oral de la Fábrica Azucarera Nuestra Señora del Pilar y de aquellos hechos y experiencias relacionados con el cultivo de caña y producción de azúcar del último siglo. El planteamiento museológico que se pretende desarrollar asume el papel de la Fábrica del Pilar como motor de la estrategia “Ruta del Azúcar” en el que el complejo industrial y la oferta turística constituyan una unidad de la marca Motril.
Para la primera edil motrileña, Luisa García Chamorro, es de vital importancia para este equipo de Gobierno “seguir trabajando en la preservación de la cultura azucarera en la ciudad”, un hecho que se ha visto reflejado “otorgándole la importancia que se merece”, cuando el patrimonio industrial motrileño anteriormente “dependía directamente del Área de Cultura, pero entendíamos que su importancia requería una delegación específica del Ayuntamiento”.
“En Caja Rural Granada hemos encontrado un gran aliado para continuar con esta tarea de preservación del patrimonio azucarero de la ciudad, se han comprometido con la revalidación, por tercer año consecutivo, de un convenio de colaboración entre ambas instituciones para seguir con estos testimonios orales, cuya importancia es vital para la memoria azucarera de Motril”, ha aseverado García Chamorro, quien además ha recordado que “no solo es importante cuidar de la Fábrica del Pilar sino también dotarla de contenido”, y una parte fundamental de esta tarea reside “en las vivencias y el dar a conocer a la población cuál fue su funcionamiento”.
Por su parte, el director de la Zona Sur de Caja Granada, Evaristo Romero, ha querido agradecer al Ayuntamiento de Motril “todo el trabajo relacionado con la preservación de esta memoria oral de la que pueden disfrutar los motrileños”. “Para mí es un orgullo representar hoy a la Fundación de Caja Rural de Granada en un proyecto que reconoce el esfuerzo que han hecho los motrileños durante generaciones, que han contribuido al desarrollo no solo económico, sino social de la comarca”.
Para Evaristo Romero “preservar esta memoria, tal y como se realiza desde el Ayuntamiento de Motril, significa preservar nuestra identidad y raíces, una tarea realmente trascendente y fundamental para la sociedad”, siguiendo la línea de trabajo y compromiso que se desarrolla desde Caja Rural, donde “no solo es un desarrollo económico, sino también el apoyo a iniciativas patrimoniales que tienen un recorrido fundamental en el conocimiento de generaciones venideras”.
Madelin Banqueri, encargada del Área de Patrimonio Industrial Azucarero, ha comenzado sus declaraciones agradeciendo a Caja Rural Granada por “su compromiso y por su sensibilidad con nuestro patrimonio industrial”, pero especialmente por “la colaboración que llevan a cabo con la firma de estos convenios fundamentales en la recuperación de la memoria oral de la Fábrica del Pilar”.
“Queremos seguir trabajando en esta tercera fase, porque ya se han visto culminadas las dos primeras. La primera centrada en los testimonios directos de los trabajadores de la Fábrica del Pilar, que se vio plasmada en la edición de un libro precioso titulado La memoria del azúcar; y la segunda ha estado más centrada en el ámbito empresarial, la recuperación del archivo histórico de empresas y de sus trabajadores”, ha explicado Banqueri, recordando la importancia del trabajo que se está realizando en el recinto fabril “para reforzar ese compromiso de preservar, conservar y transmitir estas vivencias, historias de vida, que son las que al final forman nuestra identidad cultural”.
